Sobre basureros que crean bibliotecas y políticos que las hacen basura

Basureros de Ankara con bestseller de Alma DiegoLa semana pasada leía un entrañable artículo en CNN («Garbage collectors open library with abandoned books») que me devolvía la esperanza en el género humano, y me refiero al género que lee. Confieso que soy de esas locas que recoge los libros que otros tiran a la basura y siempre estoy dispuesta a encontrarle utilidad a cualquier obra impresa, ¡cualquiera!

El artículo contaba la iniciativa de un grupo de basureros de Ankara (capital turca) que decidieron recolectar los libros desechados que iban encontrando en sus jornadas de trabajo, y crear una colección para el préstamo e intercambio entre empleados y familiares. En cuatro meses de dedicación, consiguieron que la propuesta encandilara a los ciudadanos —que comenzaron a donar libros— y al gobierno local que le otorgó ubicación, una antigua fábrica de ladrillos y creó un puesto de bibliotecario para su organización y cuidado.

 

Sede de la biblioteca creada por los basureros en Ankara, Turquía.

En septiembre de 2017, fecha en la que tuvo lugar su apertura al público, la colección ya alcanzaba los 6.000 ejemplares entre literatura de ficción y no ficción, que son prestados a colegios, proyectos educativos y prisiones. Cuenta además con una extensa zona de lectura en sala y la posibilidad de acompañar la visita con una taza de té.

 

 

Como soy de tendencia a la paradoja, el conocimiento de la noticia que os acabo de contar me trajo a la memoria las imágenes  de la conocida como «Biblioteca fantasma de Leganés», una enorme edificación de 8.000 metros cuadrados que proyectaba albergar una colección de 25.000 libros aún hoy apilados en depósitos municipales.

 

Biblioteca Central de Leganés en ruinas

El proyecto de la Biblioteca Central de Leganés lleva once años abandonado, si bien se aprobó en marzo del año pasado en el Pleno del municipio, la modificación presupuestaria de 550.000 euros para rehabilitar y finalizar las obras, no creo que se vean resultados para antes de 2019. Hasta entonces, el aspecto arañado —por decirlo de una forma amable— de su fachada y alrededores únicamente ha obtenido de favor, el acuerdo de una valla nueva y vigilancia 24 horas, que espero se cumpla.

¿Qué te ha parecido el post? Si eres de Leganés y conoces de cerca el tema de la biblioteca me gustaría que me comentaras algo, y si por otro lado, controlas del tema de Turquía, no te cortes y participa en los comentarios, ¡yo también quiero aprender de ti!

Por cierto, ¿os habéis fijado bien en la primera foto? ¡Ja, ja, ja! ¡Quién sabe!

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